El regalo de la vulnerabilidad
- Cecilia Carranza
- 14 nov 2021
- 3 Min. de lectura
Aún cuando hemos aprendido que ser vulnerables es una debilidad, la realidad ¡es justo lo opuesto!
La vulnerabilidad es nuestro poder, cuando nos abrimos a ella, creamos y emanamos auto respeto, cuando nos permitimos sentir nuestros miedos y vergüenza, nos volvemos seres humanos auténticos, no disfrazados de algo que no somos. Así nos volvemos confiables para otros, así podemos dar amor y recibir amor de forma auténtica.
Quienes no han sentido su dolor, que juzgan sus miedos y que no pueden aceptar sus inseguridades y vergüenza, se vuelven duros e incluso pueden ser crueles.
Si no aceptamos nuestra vulnerabilidad, somos duros con nosotros y con los demás.
Aquello que evitamos sentir en nosotros, tampoco lo queremos sentir en los otros porque entonces se vuelve el recordatorio de aquello que estamos reprimiendo. Entonces juzgamos y condenamos.
Todo es energía. La vitalidad, el gozo, pasión, valentía, al igual que el dolor, miedo e inseguridad. Así que cuando reprimimos partes de nuestra energía, entonces tenemos menos vitalidad.
Abrirnos a nuestra vulnerabilidad es la manera de sentirnos plenos, completos y de invitar al amor a nuestras vidas, al amor propio y al amor de otros hacia nosotros y de nosotros a los demás.
En nuestra caparazón vemos a la vida como algo de lo que nos tenemos que esconder y defender. Y hay que saber usar la inteligencia para saber discriminar y saber con quién abrirme y con quién no, saber cuándo, cómo abrirme.
Y en ese abrirse, no hay garantías de que las cosas salgan como yo quiero. Probablemente habrá dolor y decepción y es así como crecemos y nos volvemos más sabios, más seres humanos. Trae una riqueza a nuestra vida que el mantenernos en nuestra protección jamás puede atraer.¡Le trae color a la vida!
La mayoría no confiamos del todo en la vida ni nos rendimos a lo que ella nos trae.
Ser vulnerables a la vida significa aprender a aceptar aquello que sucede en nuestra vida y sobre lo que no tenemos control.
Es fácil estar abiertos a la vida cuando todo va bien, a nuestra manera, cuando nos sentimos amados, pero no es tan fácil cuando nos sentimos a la baja o ignorados. Es fácil si nuestra creatividad está fluyendo y tenemos recompensas pero no es fácil ante un fracaso o dificultad económica.
Es fácil estar abiertos si nuestra salud es buena y la energía es alta y estamos positivos, pero no es fácil cuando estamos enfermos, desanimados o con pensamientos negativos.
A lo mejor tenemos la idea de que siempre tenemos que ser positivos y aceptar todo, tomar toda experiencia como un aprendizaje; nunca ser negativos, nunca quejarnos de nada, pero si esto solo son ideas, tiene poco valor para llevarnos a ser vulnerables con la vida.
Simplemente no sirve pretender que todo está bien cuando en realidad no lo está. Cuando es así, es doloroso.
Mis consejos son:
1. Cultiva la honestidad y el valor. Primero contigo mismo. Practica el ser vulnerable contigo primero.
2. Para ser vulnerables tenemos que observarnos y sentir nuestras emociones y cómo se sienten en el cuerpo. Sentir el dolor del corazón, la opresión, o sentir el enojo y expresarlo sanamente, bailar con enojo o golpear la almohada, si nos cachamos posponiendo algo que tenemos que hacer, es mejor sentir el miedo y aceptarlo.
3. Toma el riesgo de ser honesto y vulnerable con otro. Compartirlo y a prueba y error, ve que sucede. ¡Te puede sorprender!
4. Aceptación. De todo lo que te esté sucediendo, lo que los eventos externos provocan en tu interior. Sal de la protección, de pretender que no pasa nada o de evitar sentir. Acepta tu realidad. Cuando nos aceptamos, entonces nos sentimos completos, plenos. No “exiliarnos” en las partes de nosotros que son inseguras, dolidas o con miedo. Y sentirnos plenos viene con felicidad con amor propio y esto también me lleva a amar más a los otros, cuando los puedo ver y sentir en su vulnerabilidad.
Si nos sentimos desmotivados, sentirlo y aceptarlo. Ayuda a cacharte cuando estás a la defensiva, y preguntarte ¿qué estoy sintiendo debajo de esta defensa?
Ser vulnerable a la vida significa aceptar cualquier estado en que nos encontremos y ser compasivos con nosotros.










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